martes, 31 de agosto de 2021

Novena de la Virgen de la Aurora - Día Primero

Desde hoy, 31 de agosto, y hasta el 8 de septiembre, voy a ir publicando las oraciones de cada día de la novena de la Virgen de la Aurora, junto con algún vídeo o foto de la Virgen.

¡Viva la Virgen de la Aurora!
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Día 31 de agosto

Novena de la Virgen de la Aurora

Rezo del santo rosario

Canto de las letanías a la Virgen de la Aurora

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Oración para todos los días

Adorada Reina y Señora Nuestra, María,

cuyo nombre dulcísimo alegra al cielo,

consuela a la tierra y atemoriza al infierno,

como nombre dado por el mismo Dios

para significar la plenitud de favores,

privilegios y gracias con que os adornó

en el primer instante de vuestro ser,

y fueron manifestándose en vuestra preciosa vida,

como grandezas que en Vos hizo el Todopoderoso

y su Santo Nombre,

para que todos participasen de esa plenitud:

Al triste, consuelo,

Al pecador, perdón,

Al ángel, alegría,

y a toda la Beatísima Trinidad, gloria.

Dispuesto y escrito con cinco letras alusivas

a las mismas cinco del dulcísimo nombre de Jesús,

y a las cinco llagas con que nos redimió.

A este glorioso y poderoso nombre

me acojo en esta novena

como a escudo para mi defensa,

como a eficaz medicina para mi salud,

como a total consuelo para mis trabajos,

como a poderoso auxilio para alcanzar

el perdón de mis culpas,

como a universal remedio de mis necesidades todas,

para que, invocándole una y muchas veces con la boca,

e imprimiendo con frecuencia 

estas dulces y misteriosas palabras:

"Ave, María, Purísima,

Ave, María, Purísima,

Ave, María, Purísima".

Alcance de vuestra misericordia y piedad

la participación de los benignos influjos 

de tan Santísimo Nombre, merezca ser uno 

de vuestros fidelísimos y apasionados hijos,

que viva bajo esta protección dichosa,

y consiga lo que especialmente os suplico en esta novena,

en cuanto sea del agrado de Dios y salvación de mi alma.

Amén.

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Oración del día Primero

Soberana Reina y Señora Nuestra, María,

cuyo nombre dulcísimo quiere decir

"La que desciende del monte y altura de Dios",

pues procediste de la boca del Altísimo

Como primogénita ante todas las puras criaturas,

Como destinada al Eterno en la Mente Divina

para predilecta y escogida Madre Suya,

Como nueva y hermosa ciudad de Jerusalén

que desciende del cielo,

Como esposa, la más adornada y graciosa.


Humildemente os suplico que por tu Santo Nombre,

me des luz clara de la descendencia tan noble de mi alma,

que tiene por único Creador y Padre a Dios,

que la formó tan capaz que puede gozar 

de toda la Esencia Divina y Trinidad Beatísima,

no saciándose, aunque poseyera todas las cosas creadas,

hasta lograr aquel sumo e infinito Bien. 


Ayudadme, Reina y Señora,

para que no degenere de tan noble y alto principio,

ni envilezca con ingratitudes la honra

de tener un Alma semejante al mismo Dios;

antes bien, con generoso espíritu, 

camine por las obras santas 

a la dichosa posesión de mi Creador y Señor. 

Amén.

Pida cada uno la gracia que desea alcanzar.

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Canto de las Ave Marías

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Oración Final

Soberana Reina de los ángeles, María Santísima,

el mayor de los pecadores, 

postrado a vuestros sacratísimos pies,

os ofrezco humildemente las cinco Ave Marías

que he rezado en honor y reverencia de las cinco letras

de que se compone vuestro Dulcísimo Nombre,

el que prometo fijar en lo íntimo de mi corazón,

invocándole en adelante con más devoción y frecuencia

que hasta aquí,

y os pido me perdonéis la negligencia y poca atención

con que hasta ahora lo he ejecutado,

y me alcancéis de vuestro Hijo Santísimo

que en adelante le invoque devotamente

para que así logre las Indulgencias

concedidos por los sumos pontífices y demás prelados,

a los que de este modo lo practicaren,

y enriqueciendo mi alma con este precioso tesoro,

me disponga a tener feliz muerte,

después de la cual,

mediante vuestra intercesión y asistencia en ella,

consiga la Eterna Gloria.

Amén.

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La Novena finaliza cantando 

la Salve a la Virgen

Y como despedida 

Los Gozos a la Virgen de la Aurora

Cada día se canta un gozo


Gracias os damos, Señora, 

por vuestros grandes favores.

Aurora del Sol Divino,

ruega por los pecadores.  


En todo sois sin igual,

en virtudes peregrina,

eres rosa sin espinas,

Templo del Dios Inmortal.

Brillando como el cristal,

das divinos resplandores.

Aurora del Sol Divino,

ruega por los pecadores.  

jueves, 19 de agosto de 2021

Las Cebollas y La Coliflor

Recetas alcaboneras muy fáciles, ricas y sanas 

LAS CEBOLLAS

 Según receta de mi madre

Isabel del Pozo Martínez (q.e.p.d.)

Ingredientes para 4 personas: 

-       4 ó 5 cebollas bien hermosas (grandes).

-       4 porciones de bacalao salado.

      4 huevos.  

-       Un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra.

-       Pimentón dulce de la Vera.

-       Agua.

-       Vinagre.

-       Sal.

 

Elaboración:

 

Paso 1

La noche antes de cocinar las cebollas, poner en un recipiente los cuatro trozos de bacalao cubiertos de agua para que se desalen bien. Cambiar el agua dos o tres veces hasta ponerlos a cocer al día siguiente. 

 

Paso 2

Al día siguiente, poner a cocer las cebollas, bien cubiertas de agua, en una cacerola. Echar: 

-       Las 4 cebollas troceadas al gusto.

-       Los 4 trozos de bacalao.

Poner en fuego alto hasta que llegue al punto de cocción y luego dejar cocer en el fuego bajo una hora o hasta que catemos el bacalao y esté bien cocido. Si el bacalao está bien cocido, las cebollas, que son más finas, también.  

Echar más agua si fuera preciso para que todo siga cociendo bien cubierto, con agua de sobra. 

En principio, no hay que darle punto de sal, pues el bacalao lo desprende. Si fuera necesario, ya se pondrá la sal en cada plato, al gusto de cada comensal. 

En algunas casas las cebollas se hacían y se hacen tal cual, sin bacalao, como en casa de Ana María Rodríguez. En este caso, sí que hay que darle el punto de sal al ponerlas a cocer.


Paso 3

Cuando veamos que ya está bien cocido el bacalao, echar a la cacerola los cuatro huevos para que se hagan escalfados. Echarlos separados uno de otro, para que luego podamos sacarlos bien. Poner fuego medio. 

También se pueden escalfar en un cazo aparte y ponerlos directamente en el plato, pero hechos en la cacerola, con el bacalao y las cebollas, cogen más gusto.

Cuando ya estén cuajados, retirar la cacerola del fuego.

En algunas casas tampoco se le echaba huevo, sólo las cebollas, en cuyo caso, la receta es mucho más sencilla aún: 

cocer las cebollas con el punto de sal y pasar al paso 4.  

 

Paso 4

Preparar el siguiente aderezo en cada plato hondo para cada comensal: 

Una cucharada de aceite de oliva virgen extra con una pizca de pimentón dulce de la Vera. Mezclarlo bien. 

En cada plato, ya preparado con el aderezo, echar una ración de cebollas cocidas con su caldo, su huevo escalfado y su porción de bacalao. 

Añadirle un chorrito de vinagre... Y Listo para comer.    

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LA COLIFLOR

 Según receta de mi madre

Isabel del Pozo Martínez (q.e.p.d.)

Coliflor preparada el martes por mi hermana Encarna


Ingredientes para 4 personas: 

-       1 coliflor hermosa.

-       4 huevos.  

-       Un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra.

-       Pimentón dulce de la Vera.

-       Agua.

-       Vinagre.

-       Sal.

 

Elaboración:

 

Paso 1

Lavar bien y trocear la coliflor al gusto en piñitas. 

 

Paso 2

Poner a cocer las porciones de coliflor, bien cubiertas de agua, en una cacerola. Echar: 

-       La coliflor troceada al gusto.

-       El punto de sal.

Poner en fuego alto hasta que llegue al punto de cocción y luego dejar cocer en el fuego bajo una hora o hasta que pinchemos la coliflor y esté tierna, para comerse.

Echar más agua si fuera preciso para que se cueza bien cubierta, con agua de sobra. 


Paso 3

Cuando veamos que ya está casi cocida la coliflor, echar a la cacerola los cuatro huevos para que se hagan escalfados. Echarlos separados uno de otro, para que luego podamos sacarlos bien. Poner fuego medio. 

También se pueden escalfar en un cazo aparte y ponerlos directamente en el plato, pero hechos en la cacerola, con la coliflor, cogen más gusto.

Cuando ya estén cuajados al gusto, retirar la cacerola del fuego.

Lo mismo que las cebollas, en algunas casas la coliflor se hacía y se hace tal cual, sin huevo y sin bacalao. 

En mi casa sí se hace con huevo, pero sin bacalao porque no combina bien con el sabor de la coliflor.

 

Paso 4

Preparar el siguiente aderezo en cada plato hondo para cada comensal: 

Una cucharada de aceite de oliva virgen extra con una pizca de pimentón dulce de la Vera. Mezclarlo bien. 

En cada plato, ya preparado con el aderezo, echar una ración de piñitas de coliflor con su caldo y su huevo escalfado.

Añadirle un chorrito de vinagre... Y Listo para comer.       

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¡Buen provecho!

sábado, 14 de agosto de 2021

Personajes curiosos y entrañables de Alcabón 2

Lo mismo que en la tanda anterior, aún nos quedan personas y personajes que se perdieron en el olvido, algunos reales y otros imaginarios. Hoy les rescatamos y les dedicamos un recuerdo especial.


El tío Camuñas

Era un personaje cuyo nombre se utilizaba para asustar a los críos, lo mismo que se hacía con el Hombre del Saco, la Bruja, la Madalena, el tío Carrichano, el Coco y otros similares... 

En Alcabón, en algunas casas, era similar a la Madalena: se decía a los niños "Que te va a llevar el tío Camuñas" refiriéndose a un hombre que vivía dentro de los pozos y que se llevaba para dentro a los niños que se asomaban demasiado al bordillo.

Históricamente, fue un guerrillero del pueblo de Camuñas que luchó contra los franceses en la Guerra de la Independencia y que se convirtió en un hombre despiadado tras sufrir dolorosas pérdidas familiares a manos del ejército francés. La gente le temía y se hizo famosa la frase: "Que viene el tío Camuñas". 



La bruja Piruja - La bruja Coruja

No sabemos si serían familia, pero daban mucho miedo y asustaban a niños y niñas por las noches. Eran feas, arrugadas, vestidas de negro, con un gorro grande puntiagudo y, si te asomabas por la ventana, podías ver alguna volando por el cielo encima de su escoba. 

Se llevaban a los niños y niñas para cocinarlos en sus calderos grandes que removían con un cucharón de madera tan alto como ellas, y después se los comían.

En fin, esa era la versión que nos contaban los mayores para que obedeciéramos en lo que nos mandaran: ¡Que viene la Bruja Coruja! 


El Quincallero

Era un hombre que venía al pueblo ocasionalmente, con un carro tirado por una mula con cajas llenas de quincalla, cosas metálicas de poco valor, como por ejemplo dedales, agujas, imperdibles y alfileres, tijeras, algún abalorio de imitación de joyas que parecían de oro y plata, entre otras muchas cosas. También traía cubos, porcelanas y jarras metálicas para lavarse, bacines (orinales) de loza o metal porcelánico, cubiertos de poco valor, candiles, lañas, también clavos y otras muchas cosas metálicas, chicas y grandes...


Fantasmas y monstruos  

Solían esconderse debajo de las camas, dentro de los armarios o detrás de las cortinas y salían, para asustar a niños y niñas, por la noche, cuando todo estaba oscuro. Los había de muchas clases: grandes, chicos, feos, buenos, malos y eran muy rápidos porque, en cuanto encendías la luz o venía tu padre o tu madre, se escondían... 

Cuando tu padre o tu madre se iban y apagaban la luz, volvían a salir otra vez... Hasta que te quedabas dormido. No se sabe bien qué es lo que hacían, pero daban miedo.


Calores

Fue un paisano muy querido en el pueblo. Era cordial y amistoso con todo el mundo, tanto chicos como grandes y te le podías encontrar en "tos los fregaos". Siempre dispuesto para echar una charla y tomar un "chato vino". Fue muy característica su costumbre de cambiar el género de las cosas del campo, cuando hablaba de ello. Así, decía, por ejemplo: Los judíos (refiriéndose a la legumbre judías), las garbanzas... También sacaba su genio cuando alguien le hacía de rabiar.


El tío Carracuca

No se sabe bien quién era, y si era real o imaginario, pero al pobre hombre le pasaba de todo... Y nada bueno. Su nombre se utilizaba, y se sigue utilizando, en multitud de expresiones populares todas asimiladas a desdichas y padecimientos. Muchos ejemplos podemos citar:

Pasa más hambre que Carracuca.

Eres más feo que Carracuca.

...Más tonto que Carracuca.

...Más malo que Carracuca.

...Más muerto que Carracuca.

...Más viejo que Carracuca.

Así podríamos seguir sin fin, siempre con expresiones en tono despectivo y negativo. 


La Manola

Era una gitana de Fuensalida que venía al pueblo vendiendo retales. Aquí era muy querida porque estuvo viniendo muchos años, hasta finales del siglo XX - comienzos del siglo XXI. Ponía el puesto debajo de los soportales de la Plazuela. 


El Abubillo

Aquí, en Alcabón, esta palabra se utiliza en varios contextos:

Como un ave feroz, para asustar a los niños pequeños y que obedezcan a las personas mayores. Sara García García recuerda que su tía Aurora le decía: "A dormir, que viene el Abubillo y te lleva". Se lo imaginaba como un pájaro grande que daba miedo, como un águila. 

También se asimilaba a un pájaro inquieto, aplicándolo, por analogía, a las personas. Ejemplo: Pareces un abubillo, sin parar de acá para allá. 

También como un pájaro que emite un sonido muy característico. Algunas personas, al hablar, en algunas ocasiones, parecen un abubillo. Raquel García Acevedo recuerda que su madre le llamaba para ir a comer y ella respondía: ¡Voy, voy, voy! Y su madre le decía: "Pareces un abubillo", por la similitud con el canto de este pájaro.

Lo cierto es que el abubillo, en género masculino, no existe: Existe la abubilla macho y la abubilla hembra. Es un pájaro vistoso que, efectivamente, emite un sonido propio muy característico. No es nada feroz ni agresiva, al contrario, es más bien asustadiza. Para defenderse de sus enemigos emite un olor peculiar muy desagradable.


El hombre del borriquito

Juan Carlos Gómez recuerda que era un hombre que venía de Carmena, por el camino, con un borriquito, y vendía delicias y otros dulces. Él estaba deseando que viniera porque le encantaban las delicias que vendía.


Los OVNIS

Sobre si existen o no existen los extraterrestres hay muchas y diversas opiniones, pero, aquí, en Alcabón, tenemos nuestras propias conclusiones. 


En los años 80, una noche de sábado sucedió que, varios jóvenes de Alcabón, volviendo ya de madrugada de divertirse en la Jade de Torrijos, avistaron un Objeto Volador No Identificado deslumbrante justo encima del coche que conducía María Ofelia, que era quien había ido a recoger a su hermana, Merche, y los demás amigos y amigas, entre ellos Alfonso Guerrero, que también confirmó el avistamiento. 

Un hecho inexplicable por la luminosidad de la luz que estuvo encima de ellos y que ya no volvieron a ver al avanzar en el trayecto por la carretera de Val de Santo Domingo hacia Alcabón. Un inusitado misterio que quedó sin resolver, pero grabado en la memoria de los que lo vieron. 

jueves, 12 de agosto de 2021

A la taberna del tío Delfín

Concha hoy nos recuerda un cantar de la época navideña, cuando se cantaban, - y aún se cantan en algunas casas, afortunadamente -, todos los cantares tradicionales del pueblo. 

Muchas gracias, Concha, por recordarlo.



Nosotros somos alcaboneros,
hijos de un pueblo bravo y leal,
pero venimos con el defecto
de que nos vamos a emborrachar.

Aunque bebamos en muchas partes,
todos juntitos hemos de ir,
a emborracharnos todos juntitos
a la taberna del Tío Delfín.

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Ya contaremos otro día sobre las tabernas, tiendas y bares en Alcabón 

lunes, 9 de agosto de 2021

Deformaciones del lenguaje formal 17

 Cucarabacha:

Añadir la sílaba "ba" en la palabra cucaracha, parece que para enfatizar cierto punto despectivo hacia el insecto.

Formulación correcta:

Detrás de la puerta hay una cucaracha. 

Deformación del lenguaje:

Detrás de la puerta hay una cucarabacha.


Culembra:

Añadir la letra "m" en la segunda sílaba de la palabra culebra. 

Formulación correcta:

Ayer vi una culebra bien grande entre la maleza

Deformación del lenguaje:

Ayer vi una culembra bien grande entre los yerbajos.


Salabandija:

Añadir la sílaba "la" después de la primera sílaba en la palabra sabandija. 

Formulación correcta:

Se metió una sabandija por la ventana y no pude cogerla

Deformación del lenguaje:

Se metió una salabandija por la ventana y no pude cogerla.


Cuquillo:

Deformación de la palabra cuclillo, cambiando la sílaba "cli" por la sílaba "qui", para facilitar su pronunciación.

Formulación correcta:

Oí cantar un cuclillo y me asomé a ver si lo veía.

Deformación del lenguaje:

Oí cantar un cuquillo y me asomé a ver si lo veía. 

sábado, 7 de agosto de 2021

Mira hacia arriba

Otra perspectiva para ver Alcabón es mirando hacia arriba: tejados, terrazas, chimeneas, antenas, veletas, pararrayos,  ofrecen otras estampas diferentes a las que vemos a ras del suelo y son también, para mi gusto, muy estéticas y vistosas. Los campanarios de la iglesia y de la ermita ya los tenemos en estampas casuales de Alcabón.

Cruz y pináculo de la torre menor de la iglesia

Me encanta esta imagen:
curiosa chimenea con cuerpo de cantos rodados y cemento, 
rematada con tejas en vertical.
Tejados típicos de antigua teja árabe cocida,
junto con cubierta de uralita, 
que también fue muy típica en nuestro pueblo hace ya años

Chimenea con tejadillo metálico historiado:
veleta con cerdo y encina y puntos cardinales 

Muro de terraza con adorno en forma de óvolo y 
zócalo de rasillas en formación triangular doble,
muy típica de Alcabón 

Pared con laberinto de tejados y chimeneas

Chimenea rústica de bloque encalada

Chimenea con tejadillo metálico y palo de antena

Chimenea con tejadillo típica de la comarca
y respiradero en forma de cruz

Chimenea rústica con tejadillo metálico deteriorado

Chimenea con tejadillo típica de Alcabón

Chimeneas con tejadillo y antenas.
Respiraderos de pared típicos en Alcabón.

Chimenea rústica con tejadillo redondo 

Chimenea rústica con tejadillo plano rectangular

Pararrayos

Ventanillo alto de la iglesia

Chimenea con tejadillo típica de Alcabón

Chimenea rústica de bloque típica de Alcabón

La chimenea de la Almazara 
con tejadillo típico de la comarca

Zócalo de terraza con formas geométricas de ladrillos

Chimenea de bloque encalada con tejadillo metálico

Zócalo de terraza con formas geométricas de ladrillos

Varias chimeneas

Zócalo de terraza con doble formación de rasillas 
haciendo cenefa geométrica

Chimenea de bloque con tejadillo metálico

Paredes de ladrillo común en primer plano
 y zócalo de terraza de fondo.
Chimenea metálica en el medio

Chimenea con tejadillo metálico

Típico zócalo de terraza de Alcabón 
con formas geométricas de ladrillo

Otro típico zócalo de terraza de Alcabón 
con formas geométricas de obra

Ahora las chimeneas más recientes son metálicas,
para calefacción de gasoil, pellet u otros combustibles
Típicas tejas árabes en primer plano

Otra estampa de chimeneas metálicas
con antena de radiofrecuencia

Pináculo

Chimenea de ladrillo blanco sin cubierta

Chimenea con cubierta metálica y veleta con águila

Chimenea con cuerpo en piedra
y cubierta metálica con veleta
Es la única de piedra que he visto en el pueblo

jueves, 5 de agosto de 2021

La tía Lorina

 


Honorina Florido Martínez

Nacida el 21 de abril de 1905 en Val de Santo Domingo,
Fallecida el 25 de enero de 1988 en Alcabón.

Conocida en Alcabón como la tía Lorina, Honorina ha sido y sigue siendo en el recuerdo de todas y todos los alcaboneros una de las paisanas más entrañables, queridas y recordadas de nuestro pueblo. 

Mujer imparable, adelantada a su época, supo conjugar lo mejor del pasado con todo lo bueno que le iba trayendo el progreso. Gracias a ella se mantuvieron durante el siglo XX muchas tradiciones antiguas de Alcabón. 

La tía Lorina con su característico mandil

Muy querida y añorada tanto por su familia como por muchos alcaboneros y alcaboneras, entre las que me incluyo, pues la recuerdo con mucho cariño y admiración. 

Siempre dispuesta para ayudar en todo lo que pudiera, tanto en las cosas de su familia, como de vecinos y de cualquier persona del pueblo e incluso forastera que la necesitara.

De primeras nupcias se casó con Teófilo Robles Rodríguez, alcabonero, y con él tuvo a sus tres primeras hijas en Maqueda, donde se fueron a vivir. Allí también sigue siendo recordada por su bondad y su gran disposición a ayudar en las cosas del pueblo. 

Quedó viuda y, en 1940, se casó con el hermano de su primer marido, Pablo Robles Rodríguez, y se vinieron a vivir a Alcabón. Con él tuvo a su hija Eulalia, q.e.p.d., madre de María Luisa, que hoy nos relata los hechos de su abuela materna. 


Honorina fue una mujer muy trabajadora y polifacética. María Luisa, su nieta, nos va recordando, emocionada,  todos los ámbitos en los que destacó junto con algunas anécdotas.

Su pasión más destacada fue la Semana Santa de Alcabón, que para ella comenzaba cuarenta días antes, pues ya celebraba el carnaval vistiéndose de máscaras (incluso en la época en la que estuvo prohibido), y el miércoles de ceniza haciendo con una caja el ataúd de la sardina para sacarla en el pasacalles. La forraba bien de negro, con una cruz blanca en la tapa y dentro metía una sardina salada, para que todo fuera muy real. 

También el mismo miércoles de ceniza, la tía Lorina preparaba las plantas de lentejas y algarrobas, cuidándolas con esmero, regándolas y metiéndolas debajo de su cama para que no las diera la luz y crecieran más rápido, para que dieran las flores justo en los días de Semana Santa y poder ponerlas para embellecer el Monumento del Santísimo.

La gran devoción de la tía Lorina en la Semana Santa era representar la figura de la Verónica. Aquí vemos con detalle el pañuelo que ella sacaba en las procesiones.


A continuación, la tía Lorina vestida de Verónica mostrando el pañuelo con la cara de Jesucristo. Seguidamente, una imagen de su nieta, María Luisa, más de 20 años después, cumpliendo su promesa de vestirse de Verónica en Semana Santa, como hacía su abuela, mostrando el mismo pañuelo. 



Ana Isabel, la hermana de María Luisa, también se vistió de María.

Ana Isabel, vestida de María, junto con otras jóvenes de su quinta

Siguieron sus pasos varias nietas de Honorina, en concreto, Ana y Mónica, que salieron de Marías. También su biznieta Gema. 

Otra imagen de la tía Lorina 
vestida de Verónica en su época, 
junto a las Marías y los Armaos.


Otra fotografía de la tía Lorina 
vestida de Verónica junto con las Marías, 
los Armaos y Calores.


Y la otra tradición de Semana Santa que se mantuvo gracias a ella fue la quema del Judas. La tía Lorina preparaba con todo detalle el muñeco de trapo y pajas que representaba a Judas Iscariote con el cartel de "Por traidor me queman", y que era prendido, colgando como un ahorcado de un palo alto, al salir de la misa mayor del domingo de Resurrección.  


María Luisa recuerda que la primera vez que fue a los oficios la llevó su abuela Honorina, el Jueves Santo. La subió de pie en el banco para que viera bien el prendimiento. Desde entonces, las tradiciones de Semana Santa quedaron muy grabadas en su corazón, siendo una gran defensora de estas costumbres.

Honorina, el año que no se vestía de Verónica, siempre ayudaba a vestirse a la que fuera a salir en las procesiones y la acompañaba durante todo el recorrido de la procesión. También ayudaba a las Marías. 
 
Cosió la túnica morada e hizo el capuchón y el traje de penitente para que María Luisa tocara en la banda de tambores y cornetas. 

También hizo una túnica para su primer biznieto, David. Esa túnica, igual a la que lleva Evelio - el Cireneo - en las procesiones, morada con los botones blancos, ha pasado ya por varias generaciones de su familia.  

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La tía Lorina siempre estaba dispuesta a ayudar y a colaborar, pero no sólo con su familia, sino con cualquier persona que la necesitara. Era una mujer bondadosa de verdad.

Era muy buena guisandera y la llamaban para hacer los guisos de bodas, bautizos y comuniones. También, en la época de las peñas, ella era quien guisaba la vaca que luego se repartía en la plaza. También salía con su marido, Pablo, llevando un carrito tirado por un burro en el desfile de las carrozas y en los pasacalles con la banda de músicos, repartiendo también el guiso de la vaca y la limoná.


Otra de sus cualidades fue su habilidad como costurera. Siempre andaba comprando retales para coser vestidos y prendas para sus nietas, sus hijas, o para lo que hiciera falta. 

María Luisa recuerda una anécdota que nos muestra el buen corazón de la tía Lorina. Por aquel entonces venía al pueblo una mujer vendiendo retales, la Manola, y la tía Lorina siempre le compraba alguno. La Manola, además, traía con ella a sus hijos chicos y la tía Lorina, cuando venían en invierno,  siempre, siempre les ponía un vaso de leche caliente para reconfortarles del frío que pasaban en la calle mientras su madre iba vendiendo los retales. 

La tía Lorina, además de buena guisandera y costurera, era jalbegandera y hacía limpiezas en las casas, de esas que se hacían una vez al año cuando venía el buen tiempo. Era experta encalando las paredes. También la llamaban para amortajar a los muertos y para asistir como partera en los nacimientos. 

María Luisa, que nos está contando los hechos de su abuela Honorina, nos confirma que ella misma fue la última persona nacida en el pueblo. Su madre, Eulalia, fue asistida en el parto por su abuela Honorina y por Don Joaquín, el practicante de Val de Santo Domingo.

En las matanzas sabía hacer cualquier tarea que la encomendaran, desde mondonguera, - que decían que era muy buena -, hasta hacer los aderezos, cortar, pelar... Lo que le pusieran por delante. Otra de sus habilidades era aventar, rellenar y coser los colchones de lana. 

Honorina era amante de los animales. En concreto le gustaban mucho los perros. María Luisa recuerda algunas anécdotas.

En los carnavales su abuela le cosió un vestido de enfermera para disfrazarse y, después del pasacalles, le puso a su perrito la capa de enfermera.
 
Emiliano, q.e.p.d., el pastor, padre de María Luisa, tenía un perro, el Templao, que le cayó en gracia a la tía Lorina y, como detalle especial, le echaba un cachito de cortadillo cuando le veía. Pues resulta que un día oye que llaman a la puerta, abre, y era el Templao, que se había venido corriendo desde el campo donde estaba con las ovejas para pedirle el cachito de cortadillo a la tía Lorina.
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Por otro lado, Honorina tenía una memoria prodigiosa. Yo misma recuerdo, siendo chica, cuando venía a jalbegar a mi casa y recitaba de pura memoria todo el diálogo de la representación de los moros y cristianos de Maqueda. Me quedaba alucinada escuchándola. La tía Lorina era excepcional. Sabía muchas retahílas y hechos rimados. Qué lastima que yo no tenía entonces la inquietud de dejar escritos todos esos poemas y relatos que ella contaba de memoria.

Rey Moro
¡Vuélvanse vuestras banderas!
Y la Virgen a jugarla
si la perdemos nosotros
de conversión doy palabra.

Rey Cristiano
Seremos con sufrimiento
vuestros humildes esclavos
si nosotros la perdemos;
juguémosla a los Dados.
...
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Fue una mujer muy activa incluso en sus últimos años. Sus hijas le insistían en que parara, que dejara ya de trabajar, y ella seguía... Y no porque le hiciera falta, sino por ese ser intrépido que ella tenía dentro. Cuando dejó de hacer sus trabajos y actividades, dio un bajón de salud del que ya no se recuperó. 

María Luisa siempre se sintió muy unida a su abuela. Recuerda con total claridad el día que murió. Ella estaba en la escuela y oyó tocar las campanas de difunto. Estaba en el recreo y tuvo un presentimiento. Efectivamente, preguntó a una paisana que pasó por delante del patio de la escuela y le confirmó que las campanas tocaban por su abuela Honorina. 


Aunque era aún una niña, pues tenía 12 añitos, quiso verla de cuerpo presente, envuelta en la mortaja que ella misma se había dejado preparada, como había hecho con otras y otros muchos parroquianos del pueblo.

Honorina fue una mujer de las que marcan una época. Fue una gran suerte y privilegio tenerla como paisana en Alcabón, pues nos alegró a todos con su presencia, su generosidad y su bondad y contribuyó tanto o más que otros nacidos aquí a conservar y mantener las tradiciones y a mejorar la vida del pueblo.

La tía Lorina, Honorina, sigue viva 
en nuestro recuerdo y en nuestros corazones.