Historia de los hechos de Petra Corral 1906
El Conde de Cedillo fue el primero que relató lo que se contaba sobre la joven Doncella de Alcabón, Petra Corral, mártir de la virginidad, de boca de un labriego.
(Relato recogido en la revista Provincia nº 42 - Segundo semestre de 1963 - Toledo, sobre la visita del Conde de Cedillo en 1906 a Alcabón).
"Entraron en el pueblo los «gabachos», y como se contaba tanto de ellos y tantas barbaridades venían cometiendo por donde pasaban, asustados los vecinos se marcharon al campo, dejando sus casas abandonadas.
Petra Corral no paró hasta no se dónde, muy lejos de aquí, que fue como ir a parar a la misma boca del lobo. Dos de aquellos soldados descomulgados que andaban de merodeo, atraparon a la pobrecilla y allá, en su galiparla, primero con buenas palabras y después con infames acciones, pretendieron saciar su brutalidad en ella.
Pero, tan valiente fue Petra y tan bien se defendió que, rabioso ya, los muy herejes la dispararon un tiro a quemarropa, dejándola en el sitio. Allí mismo, la enterraron después unos vecinos...
Pasó el tiempo, pasaron años y ya casi se había olvidado el suceso, pero, los gañanes que labraban aquel campo, dieron en decir que, sin que nadie las sembrara ni cultivase, en una de las tierras nacían azucenas hermosísimas que nunca se marchitaban...
Cuentan que, barruntando algún misterio y guiándose por las azucenas, encontraron los huesos de la difunta y que se los trajeron a Alcabón".
---ooo---
Historia de los hechos de Petra Corral 1951
Según el relato redactado en 1951 por Don Ángel Moreno Nieto y su hermano Don Luís Moreno Nieto en la Revista Reinado Social del Sagrado Corazón (nº 281).
“Petra Corral, que en defensa de su castidad, entregó su espíritu en manos de su Criador, por los soldados franceses, en 29 de julio de 1809”. Así se lee en una inscripción grabada en letras mayúsculas sobre un pequeño azulejo fijo en el pavimento del presbiterio del templo parroquial, donde descansan sus restos, trasladados triunfalmente desde el lugar de su martirio, acaecido en el campo, y allí sepultados con el mayor honor.
En efecto, Petra Corral, joven soltera de veintitrés años, vivía en la villa de Alcabón, en compañía de sus padres, Manuel Corral y Manuela Rodríguez Arevalillo, pobres labradores del pueblo, pero cristianísimos, con un caudal de virtudes que era la herencia y tesoro que para la hija preparaban.
Dice la Historia que “era tan hermosa como un sol y más rubia que unas candelas”, y, sobre todo, cristiana y pura, que es la principal hermosura de la mujer.
En la invasión francesa de 1809, cuando la célebre batalla de Talavera, la villa de Alcabón fue una de las que más sufrieron los asaltos de las tropas francesas, que cometieron toda clase de desmanes. Petra, conocida por sus cualidades, fue perseguida desde un principio por los franceses, que intentaban saciar en ella su brutal lujuria. Sabedora ella de todo, trató de ocultar su hermosura y huir, poniendo a salvo su virtud.
Pudo hacerlo, saltando las paredes del patio de su casa -pues casi todas las casas del pueblo poseen amplios corrales con tapiales de escasa altura-, y así planeó esconderse de casa en casa. Pero, dando con ella, y acosada por todas partes, no tuvo más remedio que echarse al campo, donde creía más fácil su ocultamiento.
Se refugió en una labranza conocida por el nombre de Villaseca, ya en el término municipal del señorío de Maqueda. Allí permaneció dos días en compañía de algunos parientes y paisanos, pues huyó despavorido todo el vecindario. El día 29 de julio el rey José marchó con el cuarto cuerpo de su ejército a Santa Olalla y los pueblos del partido de Torrijos.
En aquel refugio de la labranza de Villaseca, donde Petra se creía segura, fue donde libró la batalla definitiva. Allí fue encontrada por los pérfidos soldados, instigándola de mil maneras a que consintiera en sus torpes deseos.
La escena y resistencia por parte de la heroica joven se desarrolló junto a la labranza. Desde allí, testigos presenciaron la feroz lucha entre la humilde virgen y los asaltadores de su pureza, sin que pudieran rendir su constancia y virtud. Las fuerzas son desiguales; pero en Petra vive el Espíritu Santo y le fortalece la virtud del Señor.
Vencerá, muriendo, como Inés, Lucía, Cecilia; no será profanada, sino inmolada. Al ver los impíos que nada conseguían de la hermosa cristiana joven, acribillaron su cuerpo a balazos, cortando así la limpia corola de su alma del verde tallo de su virginal cuerpo, ofreciendo al Señor doble víctima: la del martirio y la de la pureza. Y Petra Corral, en arroyos de su propia sangre y con su azucena en flor, voló al Esposo.
La noticia del hecho cundió enseguida por todas partes. El primero en acudir al lugar del martirio fue el padre de Petra, con un vecino del pueblo, que enterraron allí junto, en el campo, el cadáver de la heroica hija. Lo azaroso de los tiempos no permitía sepultura más honrosa.
Según una tradición conservada cuidadosamente en Alcabón, los labradores y hasta el mismo sacerdote del pueblo, vieron azucenas en el lugar de su sepulcro, que brotaban prodigiosamente aunque eran cortadas.
Transcurridos seis años de guerra cruel, en 1814 las circunstancias eran más favorables. Los invasores habían traspuesto la frontera y el país estaba en calma. Entonces pareció momento oportuno para otorgar más digna sepultura a la hija de Alcabón, mártir de la virginidad.
El alma de todo ello fue don Cipriano Sánchez Roldán, entonces cura propio y de aquella parroquia. Se exhumaron los restos y se recabó para ello el honor de ser enterrados en el presbiterio del templo, donde hoy se encuentran.
El 16 de noviembre de 1814 todos los vecinos salieron al encuentro de la fúnebre comitiva. La entrada en el pueblo fue muy solemne, ante gran concurso y con toque de campanas.
El propio párroco llevaba los restos en unos lienzos de seda a la vista de todos; los depositó primero en el Ayuntamiento y más tarde en su casa rectoral. Tres días estuvieron expuestos al público, que no cesó de rezar ante ellos. Luego, el día 20, tuvo lugar el sepelio, que fue también muy sonado.
Durante los funerales lucía sobre el féretro una hermosa palma, símbolo de su victoria, que después se encerró con los restos en una caja de madera forrada. La familia de Petra no pudo pagar ningún gasto; todo lo costeó la villa y la Iglesia.
Este es el caso y heroica muerte de “la doncella de Alcabón”.
Que la heroica mártir de la virginidad, Petra Corral, sea un ejemplo para nuestras juventudes y los aliente a defender y exaltar su pureza frente a la tentación; que a todos nos enseñe con cuánto valor se haya de guardar y defender la propia alma y morir, si es preciso, antes que mancharla con el pecado.
Y, si Dios es servido, podamos venerar en los altares a una humilde labriega toledana que supo llegar al cielo por el camino más corto: el martirio de su pureza."
---ooo---
Oración a Petra Corral
Jesús dulcísimo, esposo de vírgenes
y amador de las almas castas,
que a los limpios de corazón
habéis prometido la visión clara de la Divinidad,
concedednos la santa virtud de la pureza
y la gracias que os pedimos:
(Pida cada uno la gracia que desea conseguir)
Si es vuestra voluntad,
para que sea glorificada
con el honor de los altares,
vuestra sierva Petra Corral que,
en defensa de su castidad,
no dudó de entregar la vida
en manos de sus perseguidores.
Que con el Padre y el Espíritu Santo
vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Muchas gracias al padre Rafael Escolano por cederme las imágenes de los baldosines que están en la casa que, antiguamente, años 50, 60 y 70, fue la capilla dedicada a Petra Corral, en la calle que lleva su nombre.
Petra, frente a la tentación y el peligro,
se prepara con la oración y confianza en Dios
y en la Virgen de la Aurora.
Los soldados luchan brutalmente
por arrancarla su honor y su pureza.
Ella defiende con cristiano heroísmo
el tesoro de su virginidad.
Petra Corral prefirió morir
antes que manchar su alma y cuerpo
con la ignominia del pecado.
Las azucenas cortadas por los labriegos
se multiplican milagrosamente en los verdes tallos
sobre la tumba de la virginal doncella.
El párroco de Alcabón lleva solemnemente
los huesos de Petra Corral en lienzos de seda
para ser enterrados en el Presbiterio de la Iglesia
con gran honor en el lugar que ahora ocupan.
---ooo---
Muchas gracias a las cantoras del coro parroquial
y al padre Rafael
por permitirme grabarles cantando
el himno a Petra Corral.
Himno a Petra Corral
Estribillo
Tus glorias y virtudes
orgullos santos son
del alma que te aclama
por gloria, por gloria de Alcabón
La llama de tu celo,
tu intrépido valor,
la flor de tu pureza,
circundan de esplendor.
Estribillo
Y mil encantos, Petra,
granjeaste el amor
del alma que te aclama
por gloria de Alcabón.
Estribillo
Tu nombre será siempre
el más alto blasón
del alma que te aclama
por gloria de Alcabón.
(Letra de Don Nicolás Sánchez Prieto, "el cura poeta")
---ooo---
El padre Rafael Escolano, actual sacerdote de Alcabón, me cuenta que fueron dos sobrinos de Don Venancio Nieto, el sacerdote que estuvo en Alcabón a principios del siglo XX, desde 1907 hasta 1927, ambos muy arraigados a nuestro pueblo, pues vivieron su infancia y juventud aquí con su tío, y grandes defensores y veladores de la cultura y la historia de la provincia de Toledo, quienes asumieron, con el apoyo de la diócesis y del arzobispado de Toledo, el compromiso de promover y conservar la historia y la figura de Petra Corral.
Don Ángel Moreno Nieto, uno de los sobrinos mencionados arriba, también sacerdote y gran coleccionista de obras de arte sacro, alrededor del año 1950 inauguró una capilla - oratorio dedicado a Petra Corral en nuestro pueblo, en la que fuera la casa familiar de la joven doncella mártir de la virginidad.
En esta casa, hoy perteneciente a un particular, además de dedicarse al culto de la mártir de la virginidad, se dejó constancia de los hechos en los baldosines de cerámica arriba expuestos, que aún existen actualmente, quedando como un testimonio visual de todo lo sucedido.
Patio de la antigua casa de Petra Corral
Don Ángel Moreno Nieto ha sido, junto con el Conde de Cedillo a principios del siglo XX (1906), el mayor defensor de la figura de Petra Corral, tanto en la parte histórica como en la parte religiosa, pues comenzó a promover su beatificación que, finalmente, no llegó a producirse por no llegar a acreditarse los milagros requeridos para su consagración.
Mantuvo vivo el culto a Petra Corral durante casi treinta años con las celebraciones anuales en honor de la mártir y con el mantenimiento y asistencia habitual a la capilla.
En 1951 organizó, junto con Acción Católica, un acto de homenaje y ensalzamiento de la figura de Petra Corral, con una ceremonia cantada con el himno a Petra Corral.
Interior del antiguo oratorio de Petra Corral
Su hermano, Don Luís Moreno Nieto, periodista y decano de periodistas, corresponsal de guerra, escritor de 79 libros sobre Toledo, fue Cronista Oficial de la Provincia de Toledo durante más de 50 años. Fue nombrado hijo predilecto de nuestra provincia por la Diputación Provincial. Falleció en el año 2005.
Entrega a Don Luís Moreno Nieto del Acta de Hijo Predilecto de Toledo
de manos de Miguel Ángel Ruíz Ayúcar,
Presidente de la Diputación Provincial de Toledo
Junto con su hermano Ángel, también se encargó de redactar y promover la figura de Petra Corral tanto en nuestro pueblo, como en la provincia y resto del mundo, dejando constancia escrita para la posteridad.
Don Nicolás Sánchez Prieto, sacerdote cacereño, apodado "el cura poeta", escritor, cronista oficial de la villa de Guadalupe, que por aquel entonces se hallaba en la diócesis de Toledo, conociendo los hechos de Petra Corral, escribió en 1952 una obra de teatro sobre todo lo acontecido:
La doncella de Alcabón: estampas escénicas basadas en el martirio de Petra Corral (fusilada por los franceses en 1809).
(Editorial Católica Toledana).
Esta obra se representó en los años 50 en Alcabón.
También fue Don Nicolás Sánchez Prieto el autor de la letra del himno a Petra Corral.
(Por el momento no he podido averiguar
quién fue el autor de la música de este himno).
---ooo---
El culto y recuerdo de Petra Corral fue decayendo progresivamente, ya desde los años 70, siendo conmemorada en ocasiones muy puntuales. La casa oratorio fue vendida a particulares, aunque sí se conservan en su interior los baldosines conmemorativos.
A finales del siglo XX, para mantener viva la figura y el recuerdo de la heroína de Alcabón, se le dio su nombre a la Asociación Cultural Juvenil creada a finales de los años 80 por la juventud de Alcabón, que durante casi 10 años amenizó la vida cultural de nuestra villa con teatros, excursiones, juegos, bailes, actividades musicales y semanas culturales, siendo dedicada en sus últimos años de existencia también a actividades taurinas.
Fue una manera de seguir manteniendo vivo el nombre y el recuerdo de Petra Corral en la historia de nuestro pueblo. A finales de los años 90, la Asociación también quedó extinguida.
Ya en el siglo XXI, en el año 2004, con motivo de la visita del Arzobispo de Toledo a Alcabón por el fin de las obras de restauración de la iglesia, Don Victorio Garrido Moset, sacerdote hijo del pueblo, volvió a proponer al arzobispo que se reanudaran las gestiones para la beatificación de la mártir de la virginidad. Petición que no llegó a prosperar.
En el año 2014 se realizó una misa de celebración en honor a Petra Corral junto con esta placa conmemorativa, en el bicentenario del traslado de los restos mortales de la mártir desde la labranza de Villaseca hasta este templo parroquial.
Actualmente, el Padre Rafael Escolano, actual párroco, está haciendo una labor para recuperar el recuerdo de Petra Corral. Promueve un boletín trimestral con la historia y hechos de la mártir y promociona y apoya cualquier acto que vaya dirigido a ensalzar y poner en valor su figura.
Hoy, día 22 de mayo de 2021, a iniciativa del Ayuntamiento de Alcabón, se celebra una misa en honor de Petra Corral con presencia de las autoridades, canto del himno por el coro parroquial y acompañamiento del órgano de la iglesia, coincidiendo con los 70 años de la celebración del acto de ensalzamiento de Petra Corral que se celebró en 1951.
---ooo---
Estampa con historia y oración a Petra Corral
1950














Que bonita publicación, yo conocía algunos de las cosas que aquí explicas pero otras muchas no.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu labor Gema. Besitos
Me alegra que te haya gustado, Naty. Muchas gracias por tu comentario. ¡Buen finde!
Eliminar