miércoles, 28 de julio de 2021

Más estampas casuales alcaboneras

En Alcabón, sales a dar un paseo y te vas encontrando estampas que merecen quedar en el recuerdo. Aquí os dejo otra tanda. 

Prohibido el paso - Os estoy vigilando

Antiguas conexiones eléctricas en la caseta de la luz

¿Pararrayos o sólo adorno?

Torreta eléctrica

Torre de la iglesia

Pericones de fresa y nata

Espejo urbano

Antigua rueda de molino

Cruz en el cielo

Antiguo carro junto a tinaja - pozo


Antigua noria para sacar agua del pozo

Los habitantes de la casa deshabitada

Rosa bañada en rocío

Campanario de la ermita

Pasarela de moda

Una paloma que se asoma

El árbol más saleroso del pueblo:
parece que está bailando la jota con los brazos hacia arriba.

Típica decoración arquitectónica del pueblo, 
sobre todo en patios.

Campos dorados de Alcabón, casi a punto para cosechar

NO

Atardecer en Alcabón

Deformaciones del lenguaje formal 16

 Mecagüen - Cagüen - Mecachis - Cachis:

Estas deformaciones del lenguaje me encantan. Me parece que se ha hecho un ejercicio de síntesis lingüística genial. Se trata de la contracción y sintetización de la expresión "Me cago en..." tan típica en España y en nuestra comarca, por otras formas más fáciles y sencillas de pronunciar: la primera, "mecagüen", un poco más dura, como para mayores y, la segunda, "mecachis", más suave, más adaptada para todos los públicos.  

Formulación correcta:

¡Me cago en diez! ¿Quién ha tirado el café encima de mis apuntes?

Deformación del lenguaje: 

¡Mecagüendiés! ¿Quién ha tirao el café encima de mis papeles?

Formulación correcta:

¿Te has hecho daño en el brazo? ¡Me cago en la mar! 

Deformación del lenguaje:

¿Te has hecho daño en el bracito? ¡Cachis en la mar!


Diés, lus, pas:

Cambiar la terminación de las palabras agudas finalizadas en "z" por la consonante "s", más fácil de pronunciar al final de palabra.

Formulación correcta:

¡Me cago en diez! Se ha ido la luz.

Deformación del lenguaje:

¡Cagüendiés! S'a ido la lus.


Riajar, riajal:

Aquí se incluyen dos deformaciones del lenguaje:

Por un lado, la deformación de la palabra "regajal", de la que provienen las formas "riajar" y "riajal" (por su significado de lugar lleno de charcos, arroyo) y, por otro, el cambio de la consonante final "l" por la consonante "r". 

Formulación correcta:

Mándale ya al regajal, a ver si te deja en paz un rato.

Deformación del lenguaje:

Mándale ya al riajar, a ver si te deja en pas un rato.  


Coñá:

Eliminar la pronunciación de la última consonante "c" de la palabra y hacerla finalizar en la vocal "a" con acentuación aguda.

Formulación correcta:

Ponme una copa de coñac. 

Deformación del lenguaje:

Ponme una copa de coñá.


Paece:

Eliminar la consonante "r" en la palabra parece.

Formulación correcta:

Parece que se ha calmado el aire.

Deformación del lenguaje:

Paece que s'a echao la ventolera.

jueves, 22 de julio de 2021

Huevos en caldillo


 HUEVOS EN CALDILLO

Según receta de mi madre,

Isabel del Pozo Martínez, (q.e.p.d.) 

Ingredientes para 4 personas:

Uno o dos  huevos de gallina de corral por persona.

Aceite de oliva virgen extra, suficiente para freír los huevos.

Un tomate maduro hermoso.

Tres dientes de ajo.

Una cebolla mediana. 

Chorizo dulce extra o picante, al gusto. 

(5 ó 6 rodajas por persona).

Una cucharadita de postre de pimentón dulce de la Vera.

Media cucharada sopera de harina de trigo.

Sal yodada.

Agua: lo necesario para cubrir bien los huevos y el chorizo y que sobre.   

 

Elaboración:

 

Paso 1

Freír  el chorizo y dejarlo preparado aparte.

En ese mismo aceite del chorizo, freír los huevos y dejarlos aparte.

 

Paso 2

Pelar y picar bien picadito el tomate maduro, también la cebolla y los dientes de ajo y rehogarlo todo junto en el aceite en el que hemos frito el chorizo y los huevos (primero la cebolla, luego los ajos y, finalmente el tomate).

A mí me gusta hacer los trozos grandes y que se vea bien el ajo, el tomate y la cebolla, porque el ajo no me lo como y lo demás sí. Cada uno, según su gusto.

Si se ve que es mucho aceite para hacer el sofrito, retirar la cantidad de aceite que se estime oportuna. 

Añadir al sofrito el punto de sal, la media cucharada sopera de harina y la cucharadita de pimentón dulce. Remover todo bien sin dejar que se queme la harina y el pimentón y sin que se formen grumos. 

En algunas casas le añaden también un pimiento tipo ñora o una pizca de pimienta negra molida, para darle un toque de resquemor.

 

Paso 3

Cuando esté todo pochadito, al gusto, echar el agua (tres tazas medianas de desayuno) para que se haga el caldillo con el sofrito. Dejar cocer unos 5 minutos a fuego medio y, seguidamente, añadir el chorizo y los huevos. Echar más agua si hace falta para que queden bien cubiertos los huevos y el chorizo.

Ajustar el punto de sal al gusto y dejar que dé un hervor durante 10-15 minutos a fuego medio - bajo.

Y Listo para comer. 

Si te gusta mojar en la yema del huevo con el pan y comer el chorizo frito más crujiente, no lo eches a cocer con el caldillo. Una vez ya hecho, echa el caldo directamente en tu plato y ponte el huevo y el chorizo ahí mismo, sin que cuezan. A mí me gusta que se cueza todo junto, pero cada uno a su gusto.

También te recomiendo dejarte un poco de caldillo para el día siguiente. Verás que tiene un puntito más espeso y con los sabores más intensos. 

Para mi gusto, está aún más rico el día siguiente que recién hecho. Lo mismo que ocurre con otros guisos de cuchara que llevan caldo como las judías blancas, las lentejas, el cocido, las patatas escabechás...

En algunas casas, en vez de freír el huevo, lo hacían escalfado. 

---ooo---

Este mismo caldillo, tan sencillo y rápido de preparar, se puede hacer para acompañar a la tortilla de patata guisada, a la palometa rebozada y otros. Se le puede echar un poco más de harina, para que espese más y esté más cremoso, siempre removiendo bien para que no se formen grumos. Probar.

lunes, 19 de julio de 2021

Farolas, faroles y farolillos

Son otros de los elementos característicos que nos encontramos por las calles de Alcabón: antiguos, modernos, dobles, retorneados, sencillos... 

La verdad es que, para ser un pueblo chico, tenemos gran variedad de farolas, faroles y farolillos. Vale, tal vez no sean espectaculares como las farolas de las vírgenes vestales que están por detrás de la ópera de París o como las del puente de la reina Victoria en Madrid con el oso al pie de la farola, pero, oye, aquí tenemos una gran variedad. 

Nuestros faroles de rejilla los tienen iguales en la Ronda de Toledo, cerca del Puente de Alcántara, y nuestros faroles fernandinos, los que tienen una pequeña corona en la parte superior, están en la Plaza de Oriente de Madrid, delante del Palacio Real y también en la Plaza Mayor. Además, tenemos algún modelo futurista de farolas. Bueno, ya los veréis. 

Muchas gracias a Puri Fernández Rodríguez por su amable colaboración con las fotografías de algunos farolillos.