El agua en Alcabón y las rogativas para pedir lluvia
Tal y como cuenta mi tía Use en el vídeo, los años que había sequía o que llevaba mucho tiempo sin llover y se necesitaba el agua para los pozos, para beber, para lavarse y para regar los campos, se sacaba en procesión a los santos, sobre todo a San Isidro, y se cantaban las rogativas para pedir la lluvia.
LAS ROGATIVAS
Virgen
de la Aurora
extiende tu manto
Y
dile a tu hijo que riegue los campos.
Virgen
de la Aurora,
Cristo de la Fe,
Mandarnos
el agua que esto es perecer.
Cristo
de la Fe, hermoso
retrato,
Mándanos
el agua que riegue los campos.
Los
campos se secan, las hierbas no nacen
Y
los corderitos se mueren de hambre.
San
Isidro bendito, patrón de Madrid,
Mándanos
el agua también por aquí.
Santa
Ana bendita, abuela de Cristo,
Mándanos
el agua para los triguitos.
Si
por nuestras culpas no lo merecemos
Echa
una mirada por los pequeñuelos.
¡Oh,
Santo Tomás, patrón de Alcabón!
Mándanos
el agua, tened compasión.
Herida
la tierra, marchita las plantas,
Solo
os pedimos nos mandéis el agua.
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Muchas gracias a mi tía Use
por contarme y cantarme las rogativas
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Alcabón, precisamente por estar ubicado en una zona de terreno hondonada, siempre ha sido rico en acuíferos y aguas subterráneas que se han ido acumulando a lo largo de los siglos.
Antaño se decía que, en Alcabón, si escarbabas en la tierra, rápido encontrabas tierra húmeda y, en muchos casos, incluso brotaba sola el agua.
En casi todas las casas del pueblo había pozo, cuyo agua era potable y se utilizaba tanto para el consumo humano: para beber, lavar, para suministrar a los animales, como para regar las plantas y las huertas.
Mi tío Juan sacando agua del pozo
El agua de los pozos de Alcabón siempre fue un agua muy buena y daba gusto beberla. Aún existen varios pozos en activo en el pueblo, como en casa de mi tío Juan y de mi tía Aurora, que aún lo utilizan, sacando el agua con un motor, para regar la huerta.
Mi tío Juan me cuenta que él sí que sigue bebiendo agua del pozo. Lo jarrea una o dos veces al día (saca el agua para que entre agua nueva del acuífero y se renueve) y dice que está tan limpia y rica como antaño. Dice que, antiguamente, además de jarrear el agua, se echaba de vez en cuando un buen trozo de cal viva para que matara los bichos e impurezas que pudiera haber en el agua.
Me acuerdo cuando mi abuela Eusebia me decía: "No te asomes al pozo, que te va a llevar pa lo hondo la Madalena". La verdad es que esto me daba miedo. De vez en cuando miraba como el cucurucú, a ver si veía a la Madalena, pero nada. Pero sí que me retiraba del bordillo del pozo enseguida, por si acaso salía y me llevaba pa lo hondo.
También se abrían pozos en los campos y se utilizaban para llenar las albercas. Se sacaba el agua con una bomba, a manivela o girando los vasos de la noria con el tiro de bestias de carga. Más recientemente, el agua se sacaba con un motor y se llenaba la alberca como depósito de agua, dispuesto para regar las huertas.
Además se usaban con otro fin más lúdico pues, los jóvenes y niños, en verano, aprovechábamos cuando un hortelano tenía la alberca llena para pedirle permiso para ir a bañarnos. Bueno, en algunas ocasiones, también sin permiso. Y, en ocasiones, en vez de ir de día, también íbamos de noche... Ahí se mezclaba otro tema, que era ir a por melones en las noches de verano. Bueno, esa es otra historia.
Baño en la alberca
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En el pueblo había varias fuentes naturales, también provenientes de acuíferos subterráneos y manantiales: El caño en la Plaza con el pilón que servía de abrevadero para las mulas y borricos, la Minilla, la Fuente del Cura, el surtidor de la Plazuela y, fuera del pueblo, la Fuente del Morquín que, aunque pertenece al término municipal de Santa Olalla, siempre la hemos considerado como muy nuestra.
¡Qué rica el agua de la fuente del Morquín cuando hacíamos la merienda del Domingo de Ramos en el Prao! Actualmente, la tierra donde se encuentra la fuente del Morquín pertenece a la familia de Ariana Fernández Palomo.
Destaca, aparte de los pozos y fuentes naturales, el arroyo de Valdeflores que viene desde cerca de Carmena y discurre en paralelo a la carretera de Santa Olalla. Un poco más retirado del pueblo, está el arroyo del Tapuelo en el que incluso se podía ir a pescar.
Otros surtidores públicos de agua en el pueblo eran los lavaderos, que estaban saliendo por la carretera de Santa Olalla, en el camino que va a la ermita de San Isidro. Ya quedaron en desuso hace muchos años. En sus últimos años, se utilizaron como almacén municipal para guardar maquinaria y utensilios del ayuntamiento.
En las Erillas también había varios depósitos de agua, al lado izquierdo y por detrás de donde están las escuelas vistas de frente. Por otro lado, eran frecuentes las charcas que se formaban en las épocas de lluvia, tanto alrededor como dentro del pueblo, como las que se formaban en el Riajar y las que había en la zona donde está ahora el polideportivo. Ahí se formaban unas charcas bien grandes, con sus ranas, sus guarrillos, sus barros y lodos, sus juncos alrededor...
Actualmente también tenemos dos nuevas fuentes, una en la Plaza de España y otra en las Erillas. Son fuentes decorativas, con suministro de agua de las canalizaciones urbanas.
Fuente nueva de la Plaza
Hay un surtidor de agua potable en activo en el parque que está entre el polideportivo y la piscina municipal.
Durante años se mantuvieron los surtidores y fuentes de agua de origen natural pero, con el asfaltado de calles y plazas, con las canalizaciones de agua y tuberías y los cambios de ubicaciones de los elementos del mobiliario urbano, como es el caso del caño, hace ya años que se cegaron las fuentes naturales. También se cegó la Minilla y, en las casas particulares, muchos pozos se soterraron y se cegaron también.
Cada día se utilizan menos las aguas de acuíferos para suministro de agua potable público debido al cultivo intensivo de las tierras y al uso masivo de abonos químicos, pesticidas y otros componentes artificiales que van alterando, progresivamente, por filtración, el ph de las aguas subterráneas.
En la actualidad, el agua potable que consumimos en el pueblo se alterna entre el agua del acuífero que surte al depósito público (cada vez menos) y las aguas superficiales que nos llegan, mediante canalizaciones, del embalse de Picadas, en la Comunidad de Madrid, en la Sierra de Gredos, donde se almacenan las aguas que provienen del río Alberche.
Embalse de Picadas - Río Alberche
En el diccionario Madoz de 1845, sobre los pueblos de España, se menciona sobre Alcabón: "...Hay una fuente que es notable por la utilidad de sus aguas en las enfermedades gástricas...", refiriéndose al agua del Caño de la Plaza.
Por la circunstancia que sea, que yo desconozco, desde hace ya muchos años, el agua de Alcabón viene siendo muy rica en cales, lo cual dicen que favorece que muchos alcaboneros y alcaboneras padezcan de piedras en la vesícula y en el riñón.
En cualquier caso, es una bendición tener tanta agua en el subsuelo del pueblo y, aunque cada día sea menos recomendable para beber, que aún se pueda aprovechar para consumo humano, riego de cultivos, huertas y otros usos de utilidad.
Muchas gracias, Naty. Me alegra que te haya gustado. Síiii, muy guapa tía Use y muy colaboradora contando todo lo que le preguntaba. Pasé un buen rato con ella haciendo el reportaje. Un abrazo.
Que chulo el post.. ya que guapa mi tía..😜
ResponderEliminarMuchas gracias, Naty. Me alegra que te haya gustado. Síiii, muy guapa tía Use y muy colaboradora contando todo lo que le preguntaba. Pasé un buen rato con ella haciendo el reportaje. Un abrazo.
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