Es un placer para mí comenzar la presentación de personas destacadas de Alcabón que están actualmente en vida con una persona muy querida: Lurdi.
11 de febrero de 1955 - Actualidad.
Lourdes Robles Rodríguez, conocida en el pueblo como Lurdi, es una figura histórica de la parroquia, pues lleva, desde su juventud, cumpliendo fielmente su cometido de cantora en la iglesia.
Trabajó durante toda su trayectoria laboral como oficial primera de obrador industrial en la mítica empresa de Torrijos Hornos López hasta que cerraron. Allí tuvo un percance laboral que le afectó en una mano, pues, con la maquinaria de trabajo, sufrío un accidente que le causó la pérdida de una falange de un dedo.
Con el grupo de teatro de la Asociación Petra Corral recorrió diversos pueblos de Castilla - La Mancha representando las obras mencionadas, entre los que podemos mencionar Escalona y Almagro.
En el plano musical, siempre ha destacado por su especial talento para tocar las castañuelas acompañando los villancicos tradicionales de Navidad, además de la potencia de su voz y su habilidad para comenzar a entonar las canciones en el tono requerido. También tiene muy buena habilidad para hacer la segunda voz de las melodías principales.
Lurdi, siempre colaboradora y dispuesta, ha conocido diversas generaciones de cantoras del coro parroquial, adaptándose muy bien cuando se introdujeron las guitarras en los años 80. Participamos varios años en el concurso de villancicos de Novés y, uno de ellos, sobre los primeros años 90, ganamos el primer premio.
En la actualidad, gracias al coro parroquial, del que Lurdi continúa formando parte activa fundamental y, gracias también al padre Rafael Escolano, se siguen manteniendo vivas las canciones tradicionales de la iglesia, así como otros cantares típicos del pueblo.
Para mí, Lurdi, es una de mis personas favoritas de Alcabón. Me gusta cuando me recuerda que estaba en mi casa cuando yo nací. Es una figura de referencia en el pueblo y, sobre todo, una buena persona. También es coqueta y presumida y le gusta ir bien arreglada, según corresponda a cada ocasión.
Podríamos decir que tiene las buenas cualidades, y también las no tan buenas, que tenemos todos los alcaboneros y alcaboneras: ese carácter que nos hace peculiares.
Entre las buenas, me gusta señalar su cordialidad con todo el mundo, su sentido del humor, su naturalidad y espontaneidad, esa picardía divertida que ella tiene: te dice las cosas tal cual las siente, y también su hospitalidad.
Sobre este último rasgo, recuerdo cuando alojó en su casa, en la antigua casa de su madre, al Gran Wyoming, que se presentó montado a caballo junto con un amigo de la mujer de Jesús, q.e.p.d., hace ya años, a finales del siglo pasado. Es de las pocas personas del pueblo que puede presumir de haber tenido alojada en su casa a una persona famosa.
Entre las cualidades no tan buenas de los alcaboneros y alcaboneras, que también señalo en Lurdi, está, entre otras, el hecho de que seamos, como suele decirse, "un tanto cotillas". Bueno, realmente no, no es eso. Es que nos gusta estar al día de la actualidad y enterarnos de las cosas que pasan en el pueblo. ;)
Lurdi, querida, muchas gracias por tu colaboración en esta reseña.
Eres mi alcabonera favorita.







Esta Lurdi qué guapa está en estas fotos, y se ve que no está “ revenía “ palabro muy suyo😜🤣🤣🤣🤣
ResponderEliminarEs verdad, Lurdi está muy lozana en todas las fotos y sigue manteniendo un toque muy juvenil. Siiii, Naty, esa palabra es muy suya. La tengo apuntada para que no se me olvide. ¡Un abrazo!
Eliminar