Qué mejor bebida que la limoná para acompañar los dulces típicos de la Semana Santa: las rosquillas, las torrijas, los pisquiños y las flores.
Como en años anteriores, este año tenemos una receta típica de Semana Santa según la hacía mi tía Custo, que tenía muy buena mano, y que también era habitual en todas las fiestas del pueblo.
La limoná no es propiamente una limonada hecha con limones, sino una bebida que sería similar a la sangría, pero aquí, en Alcabón, siempre se ha dicho la limoná.
Muchas gracias a mi prima Rocío por relatarme cómo la preparaba su madre y a mi prima Naty por enviármela.
LA LIMONÁ
Según receta de Custodia del Pozo Martínez
(qepd)
Ingredientes para un litro de vino:
- 1 litro de vino (tinto o blanco, al gusto).
- 1/2 litro de gaseosa.
- 1/2 litro de refresco de limón (opcional).
- Azúcar blanquilla al gusto.
- Dos limones.
-Frutas al gusto: manzana, pera, plátano, melocotón...
- Dos ramitas de canela o canela molida.
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Elaboración:
Paso 1
La noche antes, hacer el siguiente preparado: la ralladura de la cáscara de dos limones junto con dos ramitas de canela o el equivalente de canela molida, todo bien cubierto de azúcar. Salpicar con unas gotas de agua y dejar macerar durante toda la noche.
Paso 2
Al día siguiente, en un recipiente hondo, echar un litro de vino, blanco o tinto, al gusto, medio litro de gaseosa y la maceración que dejamos preparada la noche anterior.
Se añaden trozos pequeños de las frutas que hayamos elegido, previamente pelados.
Si se desea que la limoná no tenga mucho sabor a vino, sino que sea más suave, además del medio litro de gaseosa añadir medio litro de refresco de limón.
Paso 3
Se cata para darle el punto de azúcar deseado y se añade al gusto.
Si se desea, se da también otro toque de canela, no demasiada.
Se remueve todo bien, se deja reposar 3 o 4 horas...
¡Y lista para tomar!