Uno de los mayores atractivos que tiene para mí la vida en el pueblo es poder disfrutar instantáneamente de las cosas bellas que nos ofrece la naturaleza.
Das tres pasos y ya estás en pleno campo.
Poder disfrutar del atardecer, del amanecer, de la salida de la luna, del viento fresco y limpio, de las vistas de los campos llanos, de las olivas, de dar paseos por los caminos...
Me parece que es un lujo maravilloso que, afortunadamente, podemos disfrutar todos los días en el pueblo.
Aquí os dejo la estampa del amanecer del día 30 de agosto. Precioso.
Y tres estampas del atardecer del día 29 de agosto.



