martes, 28 de febrero de 2023

Monumentos centenarios vivientes

Alcabón fue antaño un pueblo de olivares, muchos y muy antiguos, que fueron plantados en siglos pasados. 

Actualmente quedan algunos, pocos. La mayoría fueron arrancados cuando comenzaron a dar subvenciones desde la Unión Europea para plantar otros cultivos. 

La cornicabra es una de las variedades de aceituna típica en nuestra zona, propia de las plantaciones de olivos más antiguas. 

Me emociona pasear por los campos alcaboneros y descubrir algún olivar antiguo, repleto de olivos viejos y rancios que, en su generosidad, se dejan usar como madriguera de conejos al pie de sus troncos huecos. 


¿Cuántos siglos tendrán? ¿Cuántas cosas habrán vivido? Son auténticos monumentos vivientes, arrugados, recios como patas de elefante gigantes prendidas al suelo. 


Esas formas inusitadas, difíciles, marcadas por nudos, nervios, tendones que recorren el cuerpo majestuoso de estos supervivientes de la historia, son la prueba de un pasado vivido intensamente. Y aunque parezca increible, haciendo burla de su vejez, siguen dando frutos.  










Dan ganas de hacerles una reverencia
pues imponen un respeto casi sobrenatural.







Silenciosos testigos de tiempos inmemoriales, 
cuerpos aguerridos, brutales,
continúan impasibles su odisea infinita 
en un presente cada vez más hostil.
---ooo---
Muchas gracias a Noelia por su colaboración.