Es uno de los recuerdos más entrañables de mi niñez:
el paso de las grullas en el otoño y en la primavera.
Recuerdo que me daba mucha alegría cuando las oía con ese graznido tan peculiar que se oye desde tan alto. Salía corriendo a la calle a verlas y mi madre me decía: "A ver si sabes qué letra están haciendo: mira, la A. Mira, la M... " .
Todavía salgo a la calle a verlas cuando las oigo pasar, recordando con mucho cariño lo que me decía mi madre.
Cuando era chica, pasaban por el pueblo bandadas muy grandes, muchas y continuamente, desde octubre a noviembre, pero, últimamente, parece que hubieran encontrado otra ruta porque las bandadas que pasan son mucho más pequeñas y desperdigadas.
El otro día estaba cogiendo unos tomates tardíos con mi tío Juan cuando pasaron dos grullas despistadas volando muy cerca de la tierra, y me dijo mi tío:
"Cuando las grullas van para abajo, quédate con el amo aunque sea con trabajo. Y cuando las grullas van para arriba, no te quedes con el amo ni aunque te lo diga."
Las grullas van para abajo, hacia los humedales de Extremadura ahora, en otoño, buscando un clima más grato y, en primavera, van para arriba, hacia el norte de Europa, buscanco climas más frescos.
El dicho tiene su sabiduría.
Dos días después, Merce, que también vio las dos grullas despistadas, me dijo el mismo dicho. "Pero estas dos debían estar perdidas porque iban para arriba". Me dijo.
Hoy he vuelto a ver una pequeña bandada de grullas y he ido a casa de mis tíos a que me dijeran el dicho, porque no me acordaba bien: Mi tía Aurora me ha dicho "cuando las grullas van para abajo..." y mi tío Juan "cuando las grullas van para arriba..."
Este es mi recuerdo feliz de niñez con las grullas, que sigo reviviendo cada año.
La vida sigue adelante.
---ooo---
21 de febrero de 2023
Hoy hace una cálida tarde de invierno casi primaveral.
Dando un paseo por el campo por el camino de Maqueda, nos hemos llevado la sorpresa de encontrarnos dos bandadas grandes de grullas que ya han iniciado su migración "para arriba".



